Estaba ahí, esa sensación gloriosa de sentir que en las venas había fuego, que la tensión de cada músculo se posaba con furia en la melódica línea de metal.
Estaba ahí, esa sensación de que el alma en realidad no es abstracta y se adueña del todo cuando el corazón es feliz.
La luz encegueciendo los ojos, el clamor, la satisfacción de tener justo a tu lado a quienes en ese momento deseas tener, porque sólo con ellos es posible.
El cerebro por fin sometido, divagando en sonidos que hacen levitar el pensamiento, llevándolo a un limbo, a un lugar de donde jamás quisiera volver.
Estaba ahí, todo el esfuerzo, todos los trozos de paredes que se han destruido a nuestro paso, a las que hemos derrumbado con la famélica maquinaria de nuestros sueños.
¡Otra, otra!, el fuego del fénix quemando por fin el tedio de lo cotidiano, de lo banal.
Y otra vez entregado al placer, la piel erizada, el alma crispada, las palmas sudorosas, y el corazón rebosante.
Más allá, el calor de quienes avivan la hoguera con su presencia, absoluta, llena de vigor, entregados tal vez al mismo trance que nos cobija, que nos hace creer que no todo es gris, que no todo es tan frío y vacío en realidad.
Todo eso estaba ahí, agitando nuestra real esencia, y dándonos a entender que a veces la vida puede ser maravillosa... gracias, sólo eso, gracias.
(Texto de Adrian Gange y sentir de todo NIF)
1 comentario:
Bravo NUITILFAIT!!!
Una de las mejores bandas que esuchado y visto en vivo! Tienen todo el rock encima y nada de andar con cosas menores.
Un abrazo a esta banda!!! Salud!
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